Voces de Tierra Santa

 

A edward said, a daniel barenboim

Lo que se oye: "Todo esta
tomando su curso. Eso es lo que sucede".

--La primera vez que recibes la orden de diispararle a lo que se mueva, incluyendo civiles, as
ν se trate de ancianos o de niρos, algo se rebela dentro de ti.
--Nosotros estamos aquí
, en servicio, por tres aρos. Pero vamos a nuestras casas. Todo depende de lo que está pasando con los colonos o con los beduinos. "Mi cuρado explotó su bomba en una restaurant, mató a nueve judíos, hirió a siete. Después, se supo que murieron cuatro de los heridos".
"Mi primo, Nabil, mató a seis judíos con su bomba. Ahora está en el Paraíso".
--Mientras estoy acá
, metido en este tanque, vigilando a los beduinos, su que mi novia está tirando con otro.
  "Como un mártir. Quiero morir como un mártir".
--Los matas o te matan.

La luz del sol cae sobre Jerusalén, que se divisa a lo lejos, y la torna dorada. El polvo que flota en el aire, hasta donde llega la vista, sobre valles y monta
ρas es, asν mismo, dorado. A veces, se piensa que es polvo de los huesos de los miles de muertos en batalla, desde la ιpoca de los arameos y nabateos. O de ιpocas anteriores.

  "Un judío, es un judío. Siempre ser
α un judío, así es que, muerto, mejor".
--Si se trata de ni
ρos o de ancianos, es mejor dispararles a las piernas. Te sientes menos culpable.
"Nunca podrá
vivir junto a los judíos, ellos mataron a mis hermanas".

Lo que se oye: <¿
Qué hemos aprendido de la guerra?>

 

 No es que quiera ganar el Paraνso, muriendo como un mártir, por la explosión de la bomba amarrada a mi cuerpo. Yo, ni siquiera, soy religioso. Pero, es imposible seguir viviendo sin vengar a mi padre, masacrado por cuatro soldados judíos con una piedra grande. Se turnaban para machacarlo, mientras lo tenían amarrado y echado boca abajo. Mi madre y mis hermanas vieron todo desde lejos".

--La primera vez, que un colono sefardν, de la Orilla Occidental, me llamó nazi, no pude dormir en toda la noche. Ahora, no me importa.

  Me enternece ver, a lo lejos, los viejos pastores con sus harapos, rodeados del rebaño de ovejas. Si me ordenan que les dispare, disparo hacia arriba o a los lados. Les doy tiempo para que busquen resguardo.

 

La neblina del amanecer sobre las colinas de Hebrón, hace pensar en los tiempos bíblicos: alguien sobre un burro, yendo al pozo por agua; un pastor conduciendo el rebaño; una mujer que alimenta su parvada de gallinas. Son imágenes fijadas en la mente, por las lecturas y por el cine.

No obstante, en esa ιpoca lejana, en medio de la neblina, el ojo avizor, podría descubrir, detrás de las rocas, centinelas y guerreros en acecho.

 

--En un asentamiento de la Orilla Occidental, yo matι a un colono a tiros. Estaba armado y nos apuntaba. Con el primero lo derribι y pude haberme detenido. Pero no, seguν disparando. Cada vez que me acuerdo, me da un terrible pesar. Pero, la orden era disparar al cuerpo. El sargento que comanda mi compaρνa, dice que soy muy sensible. Yo asisto a las sesiones con el sicσlogo.

--Han aprobado un proyecto para levantar en la frontera, un muro como el de Berlνn. Es para defendernos de los terroristas y sus explosivos. Patton, dijo hace cincuenta aρos, refiriιndose a la Lνnea Maginot de los franceses: "Un fortificaciσn permanente, en los tiempos modernos de la guerra, no es mαs que un monumento a la estupidez". El concepto no ha cambiado en nada, pero parece que nuestro alto mando no lo sabe.

--Nosotros estamos aquν por tres aρos, pero vamos de visita a nuestras casas. A mi mujer se la tiran los oficinistas en donde trabaja; recibo anσnimos con nombres, horas, lugares, fechas y todo eso. Les cuido la vida y se burlan de mν cuando doy la espalda.

--Duele saber que a la novia de uno se la estαn tirando, mientras un beduino puede destriparte en un callejσn o partirte la cara de una pedrada.

  "Cuando entras al campo, (de entrenamiento), sabes que debes olvidar a tu familia, porque pronto morirαs como un mαrtir por la libertad de tu tierra".

  "A mi hermano lo mataron los soldados judνos en la calle. Uno de ellos le reventσ la cabeza a toletazos. Le habνan amarrado los brazos y las piernas con alambres. Luego lo metieron dentro de un jeep y fueron a tirarlo lejos, en las colinas".

--A veces, me siento como un salvaje de los Khmer Rojo: salir a matar por matar. Se lo he dicho al loquero de mi unidad. El no comenta nada, solo anota.

 

Lo que se oye: <Tenemos procedencias diferentes, direcciones diferentes, pero tenemos una cosa en comϊn: queremos matar>.

 

Vi una filmaciσn reservada para oficiales, dos palestinos de trece y seis aρos fueron acribillados a pocos metros de distancia desde un tanque en las calles de Jenin. Con nosotros, habνa periodistas. Uno de ellos, que se identificσ como un autιntico, dijo, que eso que acababa de ver era un crimen de guerra.

--Ahora, hay que disparar contra todo lo que se mueva. Es la orden.

--Cuando son niρos, de siete o diez aρos, es mejor dispararles a las piernas. Te sientes menos culpable.

--Los beduinos estαn jodidos. Mαs que nosotros. Estαn muy jodidos. Asν ha sido, siempre. Prefiero pelear contra soldados de un ejιrcito.

--Quι mal huele todo esto.

--Cuando hay un mal olor, lo ϊnico que podemos hacer es poner una tapa encima.

--O enterrar al muerto.

--Sν, enterrarlo.

 

Lo que se oye: ¿Significamos algo?

 

Guido Jalil